¿Cuantos aún no se atreven a salir de las cavernas?

No puedo vivir mi vida sin tí. Estas son las palabras que le escribí en una nota como hago cada mañana desde que hace dos años empezamos a vivir en nuestro apartamento de Tokyo. Ese mismo día por la noche cuando llegué a casa la ví tumbada inconsciente, tirada en el suelo, y ví algo que me dejó temblando. En su pecho había una luz roja que parpadeaba, no sabía que era y mi primera impresión es que sería cualquier aparato que le habrían introducido en alguna operación. ¿Pero por qué no me habría dicho nada de esto?
Mis nervios estaban a flor de piel, le estaba dando palmadas en las mejillas y no respondía… Voy a llamar a una ambulancia. Estoy marcando los números en mi móvil, cuando por fin veo que se empieza a mover, así que no continuo con la llamada y cuelgo. Le pregunto que le pasa, ella me dice que hablaremos mañana que tiene que ir a dormir, que está muy cansada. Le hago caso y le acompaño a la cama. Yo me voy a dormir, también sin cenar.
A la mañana siguiente, nos despertamos como todos los días, ella se despierta siempre antes y me prepara el desayuno. Es mi momento para preguntarle sobre lo que ocurrió ayer. Ella dice no recordar nada, pero es imposible no recordar lo ocurrido, y mucho menos no saber que es esa luz roja que le brilla en donde su corazón reside. Mi insistencia en saber lo ocurrido no parece convencerla, así que ideo una forma por la cual, me cuente la verdad.
Soy una persona muy impulsiva, y ella teme eso de mí, así que pongo un cuchillo en su garganta y le obligo a decirme que ocurrió. Ella se niega y empieza a llorar, le digo que sino me lo dice le rebanaré el cuello, obviamente no es cierto, pero mis ojos dicen lo contrario. Ella me dice que es un robot y que esa luz roja quiere decir que no le quedan mas de dos años de vida…bajo el cuchillo y la miro a los ojos, me quiero morir, y no precisamente porque ella sea un robot, sino por el hecho de que le quede poco de vida. Ella me abofetea y me dice que en pocos minutos vendrán a nuestro apartamento y nos matarán, no entiendo nada..
– Tengo un gps dentro de mí, saben donde estamos, traerán drones asesinos a por nosotros
– ¿Dónde está tu gps?
– No lo sé
– ¿Qué modelo eres?
– Soy un Sl312
-A qué viene esa pregunta?
-Voy a ver en internet a ver si hay alguna información sobre ti, en internet está todo
Pongo en el buscador el nombre de su modelo y gps, hay pocos resultados, y poco claros, pero veo uno que puede ser de ayuda, pone que se cree que este modelo lleva un gps en los pies, tiene sentido..
– No hay tiempo cariño túmbate en la bañera, que vas a hacer. ¿Necesito que me digas si sientes el dolor?
– Si que lo siento mi modelo intenta imitar en todo al ser humano, y se basa en las emociones, puedo sentir el dolor tanto o más que tú.
– Tienes que ser fuerte entonces, tu gps está en los pies, y con esten cuchillo voy a extraértelo
– No, por favor no lo hagas, moriré desangrada
– Moriremos sino lo hacemos ya, ¿Cuanto crees que les quedará por llegar?
– Supongo que unos 5 minutos o menos
– Cerraré las persianas de la casa, por si traen drones
Finalmente ella me hace caso y se tumba en el baño. Le palpo ambos pies, pero no noto nada, así que le hago una incisión en el pie derecho desde el talón hasta los dedos de los pies, mucha sangre empieza a brotar, y aunque empiezo a palpar ligeramente dentro con mis dedos, no encuentro nada. Kio empieza a chillar y retorcerse de dolor. Es horrible lo que le acabo de hacer, nunca me lo perdonaré, aunque solo me quedan varios minutos de vida. Debería haber aceptado nuestra muerte o haber intentado escapar del rascacielos en donde vivimos. Se acaba de desmayar del dolor, así que aprovecho y le hago otra incisión en su pie izquierdo, hay mucha sangre, pero acabo de ver una pieza metálica en el sumidero del baño, imagino que es el gps, sí, lo es. Alguien está llamando a la puerta. Son ellos, no han pasado ni 5 minutos..
Enrollo sus pies en toallas, espero que mi amada no se muera desangrada, ahora tengo que eliminarlos, pero no se me ocurre como..
Lo primero que hago es ir a la cocina a por una jarra, vuelvo al baño y desposito la sangre de Kio en la jarra. Se me ha ocurrido algo. Ellos está intentando entrar forzando la cerradura, seguro que hay un cerrajero experto que está llevando la operación, sin que los vecinos se enteren. Coloco el sofá en forma de que los asientos y la parte trasera miren hacia la puerta principal del apartamento, quiero que piensen cuando entren que estamos allí detrás, será lo primero que vean nada mas entren al apartamento. Coloco la jarra llena de sangre apoyada de forma inclinada en el sofá, cualquier moviemiento de este hará que la jarra caiga al suelo. Espero que todo funcione, yo estaré en la cocina para cuando ellos entren. Un minuto después de entrar en la cocina, oigo como se abre la puerta, mi corazón está a mil revoluciones. En mi móvil tengo instalada una app en la que puedo ver que está pasando en toda la casa, ya que esta tiene cámaras instaladas. Los agentes han disparado al sofá con una metralleta, lo veo todo desde mi móvil. Es increíble porque está apenas ha hecho ningún ruido, se nota que en cuestión de armamento se ha avanzado bastante los últimos años. Parece que ha funcionado. La jarra se ha caído y ha derramado la sangre, veo como ellos se acercan sigilosamente empuñando sus armas. Yo sigo en la cocina que está junto a la puerta principal, ahora estoy detrás de ellos y voy con mis pies descalzos para no hacer ruido con un cuchillo. Les vacío el bote de gas lacrimógeno que Kio tiene para protegerse y mientras se llevan las manos a los ojos les acuchillo. Me doy miedo de cuanta frialdad he tenido al hacer esto. No nos conocemos lo suficiente hasta que nos ponemos en situaciónes límites, y mis últimos 10 minutos de mi vida, han tenido mas tensión que mis 31 años anteriores…Ha sido horrible, el hecho de cortarle el cuello a alguien, y clavarle un cuchillo varias veces a otra persona, hasta que deja de moverse, sabiendo que las has matado. Aun así no hay tiempo que perder, vuelvo al baño, Kio está viva, respira lentamente, aunque tiene los ojos cerrados, me dice que no los quiere abrir para que no puedan ver lo que está pasando. Me dice que si salimos de esto con vida me explicará todo con detalle. -Claro que sí cariño, confío en ti y saldremos de esta. No se me ocurren muchas opciones para escapar, no se que nos vamos a encontrar, drones, coches policía, agentes esperando abajo…Solo se me ocurre una opción y tengo que explotarla. Cojo una maleta grande y le digo a Kio que confíe en mí. Ella tiene que meterse dentro, al ser de estatura baja y delgada, cabe perfectamente, ya que esta maleta es grande y con ruedas, aparte le hago un par de agujeros para que pueda respirar fácilmente, le digo que si todo sale bien en 30 minutos estaremos a salvo. Bajo a casa de mi vecino Satoshi y toco su timbre, nos llevamos bien, pero no somos del tipo de amigos que toca a la puerta a esa hora de la mañana. Satoshi es un programador de éxito y desarrollador de criptonanochips utilizados para mejorar ciertas funciones del cuerpo humano. Pero no me interesa precisamente eso. Toco a su puerta y el abre lentamente.
– Te vas
– Si, en esta maleta está Kio, no te lo puedo explicar, pero tienes que dejarme tu speedy fly Kawasaki
-¿Cómo? ¿Por encima de mi cadáver?
– Lo siento, sino lo haces, lo que acabas de decir se cumplirá..
Saco un cuchillo y se lo muestro. El accede asustado. amos al garaje situado en el último piso del rascacielos. Este garaje-helipuerto está habilitado para vehículos voladores, hay unos 5.000 en todo Tokyo, y todos se mueven con equipos gps. Básicamente pones una dirección y estos vehículos surcan los cielos a toda velocidad hacia su destino. Todas las ciudades tienen un máximo de vehículos permitidos y Tokyo tiene su cupo cubierto de 5.000, y una lista de espera de 130.000 personas.. Le digo que me diga como funciona el gps, para poner la dirección que deseo, sin que el la vea, por razones obvias. Me pide por favor que cuando llegue me la devuelva. Me dice que se puede borrar la memoria y restaurar a valores de fábrica, de esta manera es imposible saber donde la moto ha ido. Me enseña a hacerlo. Se lo caro que es este modelo así que le prometo hacerlo. Le pido disculpas antes de partir y le pido que no le cuente a nadie nada de esto…
Meto las coordenadas del hotel Luxury Red Eagle y en dos minutos llego. Esta moto, es capaz de alcanzar los 350 kilómetros por hora. Me he desplazado a unos 10 kilómetros de mi punto inicial hacia el sur de Tokyo y lo mas probable es que haya conseguido huir de las autoridades. Nada mas llegar meto las coordenadas de mi anterior dirección y programo restaurar los valores de fábrica de la speedy fly para borrar la dirección del hotel y se la envío directamente de vuelta a Satoshi. Es un gran tipo, y no se merece perder este carísimo juguete…

 

 

No me puedo hospedar en el Luxury, ya que podría levantar sospechas, así que bajo los 82 pisos del rascacielos en ascensor. Veo que Kio está viva porque noto como se mueve, pero no puedo hablar con ella, ya que hay mas gente con nosotros. Pido un taxi sin conductor que me lleva a un capsule Hotel de baja calidad en Tokyo. La capsula es algo mas grande de lo habitual, por eso lo he elegido. Solía pasar noches aquí cuando era mas joven, ya que la zona de fiesta de este distrito era la mas loca hace unos años..Por fin estoy en nuestra habitación, abro la maleta, Kio necesita ayuda, está sudando y tiene fiebre, le pido calma. Hago una criptollamada a un amigo doctor para que la comunicación no sea rastreada, le explico que es una cuestión de vida o muerte y que tiene que venir a toda velocidad hacia aquí, le digo que le pagaré el taxi, y que se traiga todo lo necesario para curar a una persona que pierde sangre.
Viene rápidamente. No se puede ausentar demasiado tiempo porque está haciendo turno en el hospital..Cuando ve a Kio me dice que hay que llevarla si o si a un hospital, pero le digo que eso no es una opción. Tras minutos de discusión accede a hacer la curación en la misma cama del Capsule Hotel. Es un espacio reducido, con una limpieza aceptable. Kio ha perdido mucha sangre. El tiene un par de frascos para hacer una transfusión intravenosa, pero me dice que necesitamos como mínimo el triple de sangre y que tendría que ir al hospital a por ella, aparte de que tiene que suturar y acelerar la cicatrización. Puede hacerlo con lo que tiene aunque no quede perfecto servirá para que Kio no muera desangrada. Mi amigo regresa al hospital a por más muestras de sangre, mientras me doy cuenta de que he cometido un error fatal, no he destruido ni nuestros móviles ni nuestras tarjetas sim, todas ellas están controladas por gps, así que ahora mismo saben donde estamos. El estrés ha hecho que olvidara este hecho, así que de nuevo tengo que idear un plan para escapar.

Definitivamente varios agentes estarán en camino, y varios drones estarán fuera esperándonos a que salgamos para ser eliminados…Se me ocurre una idea, espero que funcione. Desde el teléfono de la planta dos del hotel, pido una pizza para la habitación 237. Se que hay gente dentro porque cuando estaba subiendo estaban entrando en su habitación. La pizza llega en dron. El hotel tiene instalado en cada ventana una plataforma, en las que drones de reparto pueden dejar pedidos. Toco a la puerta de los vecinos y les explico que he pedido una pizza pero que me he confundido de habitación y de que les va a llegar a ellos en menos de 5 minutos. Educadamente me invitan a sentarme mientras espero el dron. aunque estoy de los nervios acepto. 5 minutos interminables después de aburrida conversación, unas luces al lado de la ventana nos avisan que el dron está esperando. En Japón los drones se posan durante 5 minutos esperando una propina, en una bolsita de tela colgante. Le pido a mi vecino que introduzca en esa bolsa, otra pequeña bolsa, en las que tengo todas mis tarjetas de crédito, las de Kio y aparte nuestras tarjetas sim. Oficialmente estaremos desaparecidos para la sociedad en breves minutos. El vecino me mira con cara rara, pero le digo que son tarjetas de mi negocio el cual lo acabo de abrir y estoy dando a promocionar, el sigue desconfiando, pero accede a hacerlo. De hecho me pide una tarjeta, pero le digo que dentro de la bolsa van las últimas que tengo conmigo. El dron parte hacia su base. Desconozco que pasará con el, pero imagino que otros drones lo abatirán. Esto no me dará mas que unos minutos de márgen para despistarles, aunque si funciona no serán demasiados. Abro la puerta y subo arriba hacia la habitación, no hay mucho tiempo. Tengo que hacer algo, pienso que o bien agentes vendrán a por nosotros dentro o bien esperarán a que salgamos para abatirnos, vale: ya lo tengo. Pongo una olla sin agua al fuego con el objetivo de que está cree mucho humo, en menos de tres minutos empieza a formarse una intensa humareda. Pulso la alarma antiincendio, en Tokio hay mucho pánico a estos, ya que dos años atrás un incendio en un rascacielos provocó la muerte de 8.000 personas. La gente del hostel sale despavorida, aprovecho la confusión para mezclarme entre ellos, en este hostel se hospedan mas de 800 personas. Ahora mismo estoy saliendo a toda velocidad entre una marabunta de cientos de personas.

Afortunadamente, los bomberos llegarán en menos de 5 minutos y extinguirán el posible fuego que se cree, tengo mi cara semitapada con gafas de sol y un pañuelo. Tras salir mas de doscientas personas casi al unísono será imposible que los agentes nos localicen, aparte se está creando mucho humo, que juega a nuestro favor. La gente huye en todas direcciones. Veo a varias personas que podrían ser agentes. No hay tiempo que perder. Cojo un taxi, y rápidamente le indico que se ponga en marcha dirección a Sokoasi un polígono industrial a las afueras de la ciudad. A los pocos segundos de partir, me doy cuenta de que dos motos con agentes nos están siguiendo. Le digo al taxista que tiene que acelerar, pero este reduce y me indica que va a estacionar el vehículo. Saco mi cuchillo y le pongo la hoja del filo en su cuello. El taxista acelera por las calles de Tokio que ya no tienen semáforos. Va al doble de velocidad permitida. Los agentes han hecho varios disparos, pero por ahora no han tenido puntería entre otras cosas porque avanzamos adelantando vehículos y no debe ser muy fácil acertar a un blanco en movimiento desde una moto.

Tenemos que coger una curva en breve, el taxista reduce la velocidad sino sería imposible tomarla. Coge la curva y veo como una de las motos se ha puesto a nuestro nivel, me agacho, pero el agente acaba de matar al taxista. El coche se frena bruscamente, y me incorporo para controlar el volante. Esto ha llenado mi corazón de odio, esa persona no debería haber muerto. El coche se para de lleno, los otros coches nos esquivan como pueden. Dejo el cuerpo del taxista en la carretera, ahora soy yo quien está a los mandos del coche. Una de las motos está esperando estacionada, a la otra le he perdido el rastro. Acelero el coche. Ahora mismo solo las motos pueden estacionar en la calle, los coches estacionan en parkings subterráneos. Me aproximo hacia la moto estacionada, veo como el agente ha cogido la indirecta y pone su moto en circulación para que no lo atropelle. Tiene suerte de que la aceleración de la moto es potente, pero estoy en un estado de excitación máxima. Este coche llega a los 300 kilómetros por hora. Descargo toda mi furia contra la moto, mientras el agente sale volando. Se ha acabado el huir, ahora toca luchar y defenderse a muerte. Veo al otro agente motorizado ganando posiciones detrás de nosotros, ha dado la vuelta a la manzana. La prioridad era que uno estuviera delante y otro detrás de mi, ahora solo somos el y yo..Tengo que coger otra curva y esta es su gran oportunidad ya que tengo que frenar, solo un coche se interpone entre el y yo, mientras el acelera para adelantar al coche y ponerse detrás de mí yo freno para que la moto impacte en el taxi. El frenazo es efectivo y la moto choca contra el taxi provocando la caída del agente a una velocidad de 80 kilómetros por hora. Lo he conseguido. Me he deshecho de los dos. Estaciono el coche, y saco la maleta con Kio, oigo su voz y empiezo a llorar, sigue viva.

Paro en un supermercado a comprar algo de comida y sobre todo bebida. Kio debe de estar exhausta, estando dentro de una maleta por tanto tiempo. Me debato sobre que hacer, no tengo casi fuerzas y en esta jungla de cristal hace unos 45 grados de temperatura. El agotamiento me hace no pensar con claridad..pero solo veo una salida posible. A una hora andando a las afueras de Tokio se encuentra Sokoemi una dark web suburbana, considerado uno de los 5 barrios más peligrosos del mundo. En el comerciante de armas, asesinos a sueldo, prostitutas, drogadictos, ladrones y todo lo peor que se puede imaginar conviven. Se cree que unas 100.000, de los mas de 35.000.000 millones de personas que viven en Tokyo, malviven en ese barrio. Con decenas de asesinatos diarios, y adictos a las nuevas drogas generadas por ordenador hace que la esperanza de vida no sea muy alta allí dentro. El distrito tiene su propio ejército en el cual cientos de hombres patrullan las calles y asesinan a gente por los motivos mas ínfimos.
Vamos a la cafetería de un servicio, allí abro la maleta y Kio puede estirar las piernas y respirar, le pregunto como está. Ella me dice que sigue teniendo fiebre pero que sobrevivirá..Le explico mi plan y ella accede, aunque creemos que hay un 50% de posibilidades de que salga mal y eso significaría nuestra muerte..pero está de acuerdo en ir hacia delante, después de todo lo que hemos pasado juntas, esto no parece tanto. Vuelve a entrar en la maleta e iniciamos nuestro camino, son apenas las tres, y el intenso sol no empezará a ceder hasta por lo menos las 7. Andamos varios kilómetros hasta que nos aproximamos a Sokoasi, la entrada está custodiada por más de 20 soldados, está claro que no es un sitio fácil de entrar. Dos guardias me paran
¿Por qué quieres entrar?
En esta maleta está mi novia. Se está muriendo y voy a vender sus órganos al mejor postor.
Hablan entre cuatro soldados, pero parece que les ha convencido la explicación. Me piden 250.000 yenes en metálico. Se los doy y me dicen que un guardia me custodiará, hacia un mercado de compraventa de órganos..Acabamos de entrar en el infierno o así me lo parece.

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