En los últimos años, nos hemos sometido a una ‘americanización‘, en nuestros puestos de trabajo, en pro de una mayor productividad. Las empresas se intentan adaptar a los nuevos conceptos de economías mas poderosas como la americana o la inglesa, y hemos introducido nuevos términos que ya se han hecho comunes en nuestras oficinas, y que nuestros jefes y nosotros mismos dominamos con soltura: algunos de estos términos son: Proactividad, empatía, asertividad…hay muchos mas que se están abriendo paso poco a poco, quizá el que mas rápido lo está haciendo es el concepto de resiliencia.

La resiliencia, es la capacidad que tenemos las personas para superar situaciones difíciles o traumáticas como pueden ser la pérdida de un trabajo, muerte de un ser querido o una enfermedad.

Estas cualidades ayudan a crecer laboralmente a las personas, pero fuera del trabajo son también importantes, y me atrevería a decir que son incluso claves para encontrar una pareja.

Antes de meternos de lleno con la resiliencia, vamos a definir brevemente los términos que en los últimos años se han hecho populares, para dejar bien claro de que estamos hablando.

Proactividad: se diría que ser proactivo en el trabajo es la actitud por la cual se toma la iniciativa de resolver algún inconveniente o problema cuando estos surgen. En la vida real la proactividad se entiende como tomar el control de tu vida, asumiendo la responsabilidad de tus acciones. El término fue acuñado por primera vez por Victor Frankl en el libro ‘El hombre en busca de sentido’ que trata sobre un psicólogo que sobrevivió en los campos de concentración nazis. Libro que recomiendo rotundamente.

 

Empatía: Tanto en el mundo laboral como en el personal, podemos definir la empatía, como la capacidad para ponernos en el lugar de otra persona, y de comprender su estado emocional.

 

Asertividad: se define por la capacidad de ser claro y directo, sin menospreciar o herir a los demás interlocutores.

 

Bien, no son lo mismo, las situaciones traumáticas o estresantes a las que nos enfrentamos en el trabajo y en la vida, me voy a centrar mas en las segundas, aunque algunas estrategias pueden valer también para la vida.

 

Aprende a relativizar: que a una persona no le hayan dado un ascenso o que hayan preferido a otro para un puesto determinado, no es el fin del mundo, hay que valorar por encima de todo el esfuerzo realizado. Si lo has dado todo, no te puedes reprochar nada, y hay cosas mas importantes, porque si te hundes por no haber ascendido en el trabajo, ¿Qué te pasará si te hechan?

 

Aprende de tus errores: de los errores se aprende, no hay nada mas verdadero. No tropieces dos veces en la misma piedra. Se abierto de mente para mejorar cuando has errado y si tienes que incorporar o mejorar alguna habilidad, trabaja para ello. Te servirá para no seguir errando y para disminuir la carga de situaciones estresantes que esto conlleva.

 

No valen las excusas: muy relacionado con el apartado anterior, de aprende tus errores. Mucha gente reacciona distinto ante una situación. Mientras unos echarán(consciente o inconscientemente) balones fuera poniendo excusas, otros cerrarán el pico y se extrujarán la cabeza buscando soluciones a lo que ha sucedido. ¿Quién crees que saldrá mejor parado de los dos? Yo lo tengo claro.

 

Valórate a ti mismo: Muchas veces creemos, que tenemos menos fuerza de la que realmente poseemos. Estoy seguro, que tu, yo y el vecino de enfrente, hemos afrontado situaciones de estrés de las que hemos salido victoriosos. Un mayor concepto de ti mismo y confianza en tus habilidades puede hacer que aceptes mejor situaciones poco favorables o de pérdida, ya que sabes que a la siguiente vencerás.

 

La espiritualidad como fuente de ayuda: También muy válido para la vida personal. La meditación y otras prácticas espirituales o deportivas ayudan a reducir el estrés, calmar la mente y construir esperanza. Se recomienda meditar al menos 10 minutos por día, sin pensar en nada.

 

La resiliencia no es una capacidad innata, es cierto que los genes nos determinan y seguro que hay personas que son capaces de encajar los golpes mejores, que otros. Si lo pensamos bien la especie humana está acostumbrada a levantarse una y otra vez, ya que a lo largo de la historia, ha sido capaz de sobreponerse a hambrunas, guerras, enfermedades, condiciones climáticas extremas…y todo lo que se le haya puesto por delante. Es mas, probablemente vivamos en una época en la que la gente tenga que utilizar menos la resiliencia que antes. Ahora un niño es infeliz sino le dejan jugar toda la tarde a la videoconsola, o si la comparación con otros niños en el plano afectivo o social es desfavorable, antes los niños no tenían acceso a buena alimentación y muchos con 10 años ya estaban trabajando. Significaba esto que ¿Eran menos felices? Pues depende. Muchas veces la felicidad depende de la comparación, o de la situación de la sociedad. En Camboya un niño puede ser feliz porque con 10 años vendiendo souvenirs a los turistas, mientras aprende inglés y sabe que gracias a esto no va a trabajar en el campo, 14 horas como sus padres. Su hermano mayor quizá es mas infeliz porque si va a trabajar en el campo y se le augura un futuro peor y aparte la comparación con su hermano no es favorable. Imaginaros si un niño del primer mundo tuviera que tener estos trabajos mientras sus amigos tuvieran la vida de un niño normal. ¿Creéis que sería más feliz o menos infeliz, que los niños de Camboya? seguramente sería mucho mas infeliz, por la comparación con los demás niños. Eso no quiere decir que los niños del primer mundo al tenerlo todo sean mas felices. La competitividad extrema que los niños sufren, las pocas horas que pasan con sus padres y lo mucho que se espera de ellos, puede hacer que muchos sufran y tengan problemas, algo que se acentuará en las próximas décadas. Hay que enseñarle a los niños a levantarse cuando se caigan, pero siempre dentro de unos límites, sin forzarlos, no estamos en Esparta.

 

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La crisis actual que tan fuerte nos ha golpeado, puede tener algunos efecto positivos en la gente, y estos son el resistir mucho mejor futuros acontecimientos, y sobre todo no caer en errores del pasado, pero el ser humano es capaz siempre de lo mejor y de lo peor, así que habremos aprendido la lección? ¿Seremos capaces de no volver a tropezar?

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