Bath es una de las ciudades más bonitas de toda Inglaterra. Una ciudad balneario donde dos arquitectos: John Wood padre e hijo quisieron recrear una ciudad italiana en las lejanas islas británicas. No obstante fueron los romanos los que fundaron esta ciudad en el 43 después de Cristo. Es una ciudad muy tranquila, ideal para asentarse y vivir de forma familiar. De todas formas Bath también es conocida por sus músicos callejeros que hacen las delicias de los visitantes tocando en los lugares más representativos de la ciudad y por sus festivales veraniegos que aúnan diversas actividades como música, comida o literatura.

Estos son las principales atracciones de la ciudad:

Termas romanas de Bath: es la mayor atracción turística del suroeste británico. Se nutre de las lluvias caídas sobre Mendip Hills(colinas situadas al sur de Bristol y Bath en la región de Somerset). Son las únicas termas del país donde fluye agua caliente de forma natural y se dice que sus propiedades son altamente curativas. Fueron primeros los celtas quienes hicieron un santuario en honor a la Diosa: Sulis. Posteriormente los romanos construyeron un templo romano. Posteriormente se han hecho a lo largo de la historia varias modificaciones, entre las que destaca la de los arquitectos John Wood(padre e hijo). También en el mismo complejo hay un museo que incluye varias piezas de la época romana.

 

 

Abadía de Bath: Es una abadía gótica construida en el siglo VII. Es uno de los mayores templos de Inglaterra con una capacidad de unas 1.200 personas. Con unas dimensiones de 67 metros de largo y unos 22 de ancho. Con una altura total de unos 49 metros. Los horarios de apertura son de lunes a viernes de 9:00 a 17:30 y es gratuita, aunque subir a la torre cuesta 6 euros. Está en pleno casco histórico junto a otras atracciones representativas de la ciudad como las Termas romanas

 

 

Puente Pulteney: Un puente con una belleza que los sitúa a la altura de los puentes venecianos y florentinos, en los cuales Robert Adam se inspiró para hacer esta obra. Ha sido modificado varias veces a lo largo de la historia. Este puente se alza sobre el río Avon y es uno de los únicos cinco puentes habitados que hay en el mundo y conecta el centro de Bath con el otro lado del río.

 

 

Circo de Bath: Construido a mediados del siglo XVIII como casi todos los elementos representativos de la ciudad, ya que fue diseñado por John Wood padre y terminado por su hijo. El Circo es un conjunto de casas adyacentes de forma circular con un parque en medio, en el que vivían la clase alta de la ciudad. En 1.946, en la segunda guerra mundial,  una bomba cayó en el complejo, tuviendo que ser reconstruida posteriormente.

 

 

Royal Crescent: una de las obras más impresionantes de la ciudad. Diseñado por John Wood padre e hijo entre 1.767 y 1774. Es un semicírculo de edificios clásicos(33 en total) que mezclan la decoración georgiana y clásica con un gran espacio verde. Hoy ha sido reconvertido en un hotel de 5 estrellas, y ha sido utilizado como localización en numerosas series y películas a lo largo de la historia.

 

 

Este es un pequeño resumen de lo que puedes ver si visitas Bath. Una ciudad que mezcla historia y modernidad y que no te esperarías ver en Inglaterra, ya que parece más una ciudad italiana. ¿Y tú conocías esta ciudad? ¿Te gustaría visitarla alguna vez?

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