Han sido unos años duros, desde que me mudé desde mi país a Inglaterra hace cinco años. En este tiempo he encadenado trabajos poco agradecidos como Kitchen porter, camarero o recepcionista de hotel a horas intempestivas, mientras por las mañanas iba a estudiar un curso de programación que me garantizaba un futuro mejor. Sorprendentemente y tras todos los esfuerzos realizados, todos los problemas y todos los días en los que casi digo basta, al final lo he logrado. De hecho he conseguido terminar el curso con buenas notas. Ahora me espera una vida más liviana en la que ya no iré de empalmada  del hotel en el que trabajaba al curso directamente. Me espera un buen sueldo y un buen horario, me espera la libertad del que sabe que a partir de ahora, no solo la vida será estudiar y trabajar, me esperan buen sueldo y viajes transoceánicos, me esperan vivir la vida y gozarla plenamente, y hoy daré el golpe definitivo. Son las seis de la mañana y me acabo de levantar.  En tres horas tengo la entrevista más importante de mi vida, para entrar a trabajar de programador en una empresa localizada en el rascacielos The Shard. Hace tres días, hice la primera por skype con resultados satisfactorios. Van a coger a varios programadores y el recruiter que me consiguió la entrevista, me dio unas pautas a seguir para la siguiente, que consistían en cuidar mi vestimenta, estar tranquilo y mostrar interés en progresar a lo largo del tiempo. Las condiciones son buenas, con un sueldo de 25.000 al año, mas bonus que podrían llegar a los 4.000 libras.

Soy una persona de rituales, así que me ducho, y me quedo cinco minutos mirando fijamente al espejo, yo y mi imagen, solos los dos durante cinco interminables minutos, cinco minutos en los que puedo leer mi futuro, cinco minutos en los que se que cambiaré para siempre. Hay cierto vaho en la habitación y veo como se difumina algo mi cara, así que abro las ventanas y me visto, haciendo especial hincapié en que mi corbata quede perfecta. Ya estoy preparado así que me dispongo a salir de casa para coger el transporte público y llegar unos minutos antes. Está claro que en Inglaterra respetan la puntualidad y más en el trabajo. He quedado con Nick Fogell en el Hall de la entrada, y sinceramente no le quiero hacer esperar. Entro por la puerta principal del rascacielos y veo a Nick de nuevo. Voy a hacia él con una sonrisa en los labios, le doy un apretón de manos y por medio segundo veo nuestra imagen reflejada en un espejo en el fondo. Mi sensación de nuevo es que mi imagen está ciertamente apagada, no obstante es solo medio segundo. Los últimos meses he estado expuesto a un fuerte estrés y creo que me ha pasado algo de factura. John me quiere enseñar la empresa antes de hacerme la entrevista, y hacemos un breve tour por las oficinas y me presentan a los que me dice que serán mis compañeros de trabajo en una par de semanas, ya que me comenta que le gusté mucho en nuestra primera entrevista. Después de presentarme a los compañeros y de tomar una taza de té, me dice que vayamos a una sala en la que estaremos él y yo solos para explicarme que quieren de mí y para finalmente firmar el contrato. Creo que voy a ser feliz en esta empresa, aunque sirva uno de los peores tés que he probado nunca.

Nick, me pide que suba unas escaleras, vamos una sala en el quinto piso y no cogemos el ascensor, supongo que lo hará porque es más rápido o quizá porque le guste hacer ejercicio por las mañanas. Por fin llegamos, a Nick se le ve enérgico y persuasivo, con una mirada que impone respeto. Abre la puerta de la sala y está totalmente a oscuras. Me pide que entre, ya que el va a pulsar el interruptor de la luz, mientras cierra la puerta, por dos segundas estamos completamente a oscuras, hasta que finalmente pulsa el interruptor. Por fin hay luz aunque lo que veo más que gustarme me aterroriza. Estoy en una habitación llena de espejos y sin ventanas, en ella puedo ver nuestros cuerpos reflejados. Ambos están bastante apagados, solo los puedo ver a una cuarenta por ciento de su capacidad, y con un halo blanco brillante alrededor de ellos. Estoy algo nervioso y no articulo muchas palabras, simplemente dejo a Nick que hable y hable e intento calmarme para que no note mi malestar.  Después de diez minutos hablando Nick se calla, me mira directamente a los ojos, con su mirada penetrante y poética, y me dice – ¿Estás dispuesto a firmar con nosotros y entrar en  el paraíso? La verdad es que vacilo en mi respuesta, ya que hace unos minutos percibo que la imagen de Nick en el espejo está recuperando color mientras la mía sigue difuminándose.  Empiezo a no fiarme de el, es como si el supiera lo que está pasando, como si yo fuera una víctima de algo horrible que todavía no comprendo. Le digo que sí, quiero firmar, ya que esta oportunidad es única y quizá estoy algo paranoico con la situación, quizá estoy exagerando, quizá me falte algo de descanso o quizá estoy algo enfermo.  Creo que sí, iré al médico al día siguiente para hacerme un chequeo completo. También le digo que me explique algunos puntos del contrato más detenidamente, tema vacaciones y bonus. Nick sonríe y me empieza a explicar los puntos con profesionalidad, mientras mi estómago se queja, el té o lo que me hayan dado me está sentando fatal y noto algo que se mueve en mi estómago de nuevo. Noto como todo mi cuerpo está sudoroso y me paso la mano por la frente disimuladamente. Efectivamente, estoy sudando bastante y eso que el aire acondicionado está fuerte. Nick de nuevo me mira, se levanta, mientas apoya mano en la mesa y me dice lentamente -¿Vas a desaprovechar la oportunidad de tu vida?- al mismo tiempo me acerca el contrato. Ya apenas veo mi cuerpo reflejado, he oído que cuando tu cuerpo va a morir, este pierde 21 gramos, es el peso del alma que se separa del cuerpo, para hacer un viaje atravesando los bardos para finalmente volverse a reencarnar o para obtener la iluminación que nos evite más sufrimiento. Pienso que si no puedo ver mi imagen es porque mi final está cerca y no quiero firmar el contrato que Nick me ofrece porque es mi propia sentencia de muerte, no quiero volver a reencarnarme, no quiero. Simplemente quiero vivir esta vida, me queda mucho tiempo por recorrer y muchas experiencias por vivir,  estoy empezando a comprender la situación, la muerte ha enviado a Nick para llevarme a ella, para hacer el tránsito entre los dos estados.

 

 

Cojo el contrato y lo firmo, Nick sonríe, se acerca el contrato para leer mi firma, pero no le gusta lo que escrito: Life. Nick se enoja, pero veo que mi cuerpo recupera algo de brillo en el espejo, mientras el suyo pierde algo de coloración, me levanto y empiezo a correr mientras Nick dice que va a llamar a seguridad. Abro la puerta, apenas tengo fuerza y subo las escaleras hasta la planta séptima, Nick está persiguiéndome, consigo entrar en el ascensor y pulsar el botón que me llevará hasta la azotea de la última planta. El ascensor tiene un espejo y veo reflejado mi cuerpo, estoy bajo mínimos, me voy a morir.

El viaje se está haciendo interminable, empiezo a recordar toda mi vida, mi infancia, las veces que me bañaba desnudo en la playa, la primera vez que la ví, nuestro primer y último beso y los momentos que pasamos juntos, mi vida ha sido una colección de subidas y bajadas emocionales, de buenos momentos fugaces, de momentos que recordaré en otras vidas y de otros no tan buenos que me marcaron y me persiguieron, pero puedo decir que estoy orgulloso de la vida que he llevado, ahora que esta se acerca al final.

Finalmente se abre la puerta del ascensor tras un minuto agónico de viaje. Me tambaleo, apenas tengo fuerzas, pero consigo llegar a la azotea, allí está Nick esperándome contrato en mano. Me dice que lo firme de hecho mi mano no tiene fuerzas, el coge mi mano y empieza a firmar mi nombre, mi vida llega a su fin, el descanso por fin llega, pero me niego a ello, consigo hacer la suficiente fuerte como para romper el contrato con el bolígrafo, esto me hace recuperar fuerzas, aunque Nick todavía es más fuerte y lleva mi cuerpo hacia el precipicio del rascacielos, mi cuerpo caerá unos trescientos metros hacia abajo, Nick hace tiempo que dejó de hablar solo ejecuta acciones con frialdad, mi cuerpo cae al suelo, a un metro del precipicio, a todos nos llega nuestra hora y veo como a Nick le llega la suya, veo como en un par de segundos se desintegra en el aire. Vino a cumplir una misión y no la ha llevado a cabo, no ha conseguido eliminarme , aunque tuvo tiempo para ello. Ahora volverá al país de las sombras para siempre. Aunque yo estoy en un lugar entre la vida y la muerte, tumbado en el suelo de un rascacielos, solo e inconsciente. En mi mente veo una luz blanca brillante y voy hacia ella con una sonrisa. La luz es idílica y poderosa, tiene una fuerza de atracción inmensa, pero algo me dice que me pare y que despierte, algo me dice que tengo que hacer un último esfuerzo. Cojo mi móvil, y llamo a la ambulancia , se me cae el móvil al suelo, de hecho vuelvo a cerrar los ojos, solo sé que cuando despierte será como volver a nacer de nuevo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>